
Fusionando el ballet clásico con las tradiciones folclóricas, Por la Luz de la Luna celebra la riqueza y la belleza del legado mexicano, mientras honra las experiencias de los estadounidenses de origen mexicano. Es una historia de identidad, valentía, familia, que ilumina el poder eterno de la herencia cultural transmitida de generación en generación.
Este libreto original de ballet está inspirado en la historia de Jovita Valdovinos, tía abuela de Aida Salazar. Aida Salazar, autora premiada y activista cultural, contó la historia de su tía abuela, quien luchó por la libertad religiosa durante la Guerra Cristera en México en la década de 1930. Por la Luz de la Luna da vida a un relato ficticio de la historia de Jovita, combinando historia, mitología y legado familiar en una experiencia teatral poderosa, a la vez que celebra su heroísmo. Como una de las pocas obras de ballet con temática mexicana en la historia, crea un espacio para que bailarines de todos los orígenes interpreten personajes latinos/as, destacando historias únicas y honrando la herencia mexicana y mexicoamericana en el escenario. La obra está acompañada por música clásica mexicana del siglo XX de compositores como Carlos Chávez y José Pablo Moncayo, y se da vida a la obra con impactantes escenografías y vestuarios inspirados en el arte azteca, diseñados por la artista visual PEMEX. Se estrenó el 9 de abril de 2016 en el Teatro Sebastiani y continúa siendo una joya del repertorio de la compañía.
36 estudiantes de SCD, junto con exalumnos y miembros de nuestra comunidad, han dedicado meses de ensayos y entrenamiento en ballet clásico y folclor tradicional para compartir esta poderosa historia con nuestra comunidad. Espectadores de todas las edades se verán envueltos en un mundo de ritmos folclóricos, narraciones vibrantes y orgullo por nuestra identidad nacional.
Aviso de contenido: Esta producción contiene escenas que hacen referencia a la violencia estatal, incluyendo acciones de la Patrulla Fronteriza, que algunas personas podrían encontrar perturbadoras.


Cuando la luna llena se eleva sobre una cálida noche californiana, una niña curiosa escucha cómo las historias de su madre despiertan generaciones de valentía, devoción y leyenda: rebeldes a la luz de la luna luchando por la libertad, jóvenes enamorados cruzando fronteras en busca de esperanza, y una diosa ancestral cuya batalla con el sol ilumina el cielo.
Creditos
Ballet Libreto
Roberto Miguel, Isabelle Sjahsam, Patty O’Reilly
Interpretación ficticia basada en una historia de
Aida Salazar
Música
Carlos Chávez, Blas Galindo, Candelario Huízar, José Pablo Moncayo, Manuel Ponce, Juventino Rosas, Silvestre Revueltas
Escenografía y vestuarios aztecas
Artista Visual - PEMEX
Dirigido y Coreografiado
Isabelle Sjahsam
Coreografía Adicional
Giselle Lara, Patricia O’Reilly
Productor Creativo
Roberto Miguel

Diseño y Realización de Vestuario Adicional
Carol Del Aguila, Monica Furchi, Danielle Gehring-Leslie, Giselle Lara, Christina Lowery, Patty O’Reilly, Eva Reyes, Alica Ringstad, Isabelle Sjahsam, Dana Van Meter
Agradecimientos Especiales
Jesus “Jacoh” Cortes and Cuicacalli Dance School & Company, Martha Hernandez and Alberto the Historian of Museo del Periodismo y las Artes Graficas in Guadalajara along with Peter Boone, Lori Bremner, Eva Reyes, Xl1s, and the dancers who lent their dedication and creativity to the process
Sinopsis
Preludio y Escena 1 ~ Jovita y los Cristeros
La pequeña Lucila intenta dormir en una noche calurosa en California. Los rayos de luna bailan por su habitación, y ella queda cautivada por la magia de la luna. Cuando su madre, Carmela se asoma a su habitación, se da cuenta de que Lucila nunca ha visto la luna llena tan tarde. Curiosa, Lucila pregunta qué es la luna y por qué se ve tan grande. Carmela le cuenta las historias de sus antepasados, explicándole cómo honraban la luna y las distintas tradiciones que la rodean. Le habla de su tatarabuela, Jovita Valdovinos, quien una vez se cortó el cabello bajo la luz de la luna, se vistió de hombre y se convirtió en una auténtica revolucionaria, luchando por la libertad religiosa durante la Guerra Cristera en México. Lucila escucha con atención, mientras su imaginación hace que cada historia cobre vida ante sus ojos.
Escena 2 ~ Cruces
Unos años después, se ha convertido en una tradición muy querida que Carmela cuente historias familiares a Lucila en las noches de luna llena. Después de preguntar muchas veces por su abuelo, Lucila finalmente escucha la historia de cómo se enamoraron sus abuelos, de cómo llegó su Abuela Estela a este país y de por qué nunca ha conocido a su Abuelo Carmelo. Carmela comienza enseñándole algunos pasos de folclórico de Jalisco, invitándola a imaginar a sus abuelos bailando los mismos pasos muchos años atrás. Lucila se sumerge por completo en el mundo del romance juvenil de sus abuelos. Juntas, Carmela y Lucila visitan su boda en la imaginación, y Lucila descubre que, hace muchos años, bajo la luz de la luna llena, los padres de Carmela cruzaron la frontera.
Escena 3 ~ Coyolxauhqui y Huitzilopochtli
Carmela le cuenta a Lucila sobre las creencias de sus antepasados desde tiempos antiguos. Coyolxauhqui, una diosa que comanda un ejército de guerreros estelares, se enfurece cuando su madre, Coatlicue —la diosa Tierra— queda embarazada tras la caída de un penacho de plumas del cielo. Coyolxauhqui conduce a su ejército estelar para enfrentarse a su madre, pero antes de que puedan tocarla, Coatlicue da a luz a Huitzilopochtli, el dios de la guerra. Durante la batalla, Huitzilopochtli destroza a Coyolxauhqui en pedazos. Coatlicue entonces la resucita como la luna y coloca a Huitzilopochtli en el lado opuesto del cielo para que se convierta en el sol.
Escena 4 ~ Sabiduría
Carmela sabe que ha llegado el momento: Lucila se probará el vestido folclórico que su familia ha usado por generaciones. Con la guía amorosa de su madre y su abuela, Lucila es cuidadosamente ayudada a ponerse el vestido. Cuando la tela acaricia su piel, Lucila percibe el peso de la historia de su familia: la fuerza, los sacrificios y la resiliencia de quienes vinieron antes que ella, y al mismo tiempo un poder profundo surge desde lo más profundo de sí misma. En ese instante, Lucila se transforma, abrazando con orgullo su identidad como joven chicana, conectada con su herencia y la sabiduría de su familia.






